el analisis
De este modo, abordar este nivel del conocimiento implícito del lector, adquirido mediante la experiencia y formación, permite caracterizar las formas de aproximación del lector hacia la comprensión textual, explicitar sus fundamentos, identificar sus componentes, en otras palabras, mostrar al propio lector sobre qué supuestos aborda la comprensión textual y cuáles de estos enfoques resultan más adecuados cuando la tarea es enfrentar el texto con fines académicos que exigen competencia lectora.
En este sentido, las teorías implícitas sobre la lectura pueden entregarnos información útil, no sólo para que el lector reconozca su perfil lector, sino que en procesos de intervención cabe explicitar, analizar y profundizar en las teorías implícitas que orientan las decisiones del lector como parte integral de las estrategias dirigidas a desarrollar la experticia lectora en los estudiantes. Finalmente, es preciso destacar que estos resultados deben considerarse preliminares, en tanto constituyen la posibilidad de avanzar y profundizar en las características de los estudiantes que sostienen diversas teorías, explicitando, por ejemplo, qué teoría se activa en los diversos niveles de complejidad de los textos o frente a determinadas inferencias en qué variable se concentra una determinada teoría implícita: en la noción de comprensión, de texto, de lector. En síntesis, la noción de teoría implícita nos introduce en un ámbito que al profundizarse orienta futuras estrategias de intervención (González, 2008) tendientes a enfrentar no sólo las deficiencias en el ámbito de la comprensión textual, sino además reconocer las características del lector experto, desde diversas miradas, que nos indican que la competencia lectora es un complejo de múltiples procesos, en donde la experiencia y los modelos culturales cumplen un importante rol.

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